7:30: PI-PI-PI-PI-PI-PI-PI-PI... Mi**da... ¿Ya está sonando el despertador? Mejor lo apago antes de que el sonido que produce atraiga a los buitres ante mi ventana (apago el despertador). Mmmm... éste silencio es casi orgásmico... No creo que pase nada por disfrutar de él medio minuto... con los ojos cerrados, por supuesto.
7:45: Se enciende por vez primera la luz en mi cuarto y mi madre entra. Me pregunta si es que no me ha sonado el despertador, y yo le digo que sí, que ha sonado. Se va, tras dejar algo en mi mesita, probablemente ropa lavada el día anterior.
7:47: Me levanto al fin y me visto, con cuidado de no ponerme la camiseta al revés o las gafas en la nuca... ese tipo de cosas que suceden cuando uno aún no es consciente de sus actos. Tras echar un último vistazo a la habitación cojo mi mochila y bajo dos pisos, con cuidado de no caerme (como me ha ocurrido hoy... aún me duele la pierna). Allí mi hermano me espera con aire autosuficiente (XDDDDD... autosuficiente, pone), desayunando el típico vaso de leche con galletas. Tiro la mochila a un lado y me lavo las manos (recordad: rojo es caliente y azul frío. Dato a tener en cuenta...). Me preparo el desayuno (mis desayunos sólo aguantan un minuto de microondas... ni uno más, ni uno menos) y el almuerzo, que suele ser de atún o, en casos excepcionales, de "foegras" (¿alguien sabe a ciencia cierta cómo se escribe ésto? Mi teoría es que el "foegrás" es Dios, y por eso su sola mención da miedo, y en cada parte se pronuncia y se escribe de una forma... incluso en la misma casa)... ¡incluso los cronistas más antiguos y veteranos cuentan que una vez me eché queso y jamón en el bocata!
8:00: Salgo hacia la casa de la persona que me lleva al instituto. Durante el trayecto pienso en dudas existenciales que luego preguntaré a mi profesora de economía, como por ejemplo si Diógenes tuvo hijos o "¿El otro día olivas y hoy naranjas?" (Se conoce que mi profesora de filosofía es amante del hurto en fruterías y demás locales prohibidos para mí).
8:10: Tras un breve pero intenso viaje en coche (¡¡¡Atréveteeeee...!!!) me planto en las puertas del instituto. Por regla general el frío me hace entrar pitando en el edificio, excepto cuando JC tiene algun chascarrillo interesante...
8:15: Suena el timbre, y los alumnos inician la escarpada pendiente que suponen las escaleras hasta el segundo piso, que, como sucediera en el mito de la caverna platónico, les llevará a la sabiduría... los que se queden arriba y no bajen a rescatar al resto, serán unos hijos de p**a.
8:30: El profesor/a de turno entre en clase, la mar de espabilado (¿Cómo lo hacen?). Comienza a hablar. Nadie le hace caso. Aquí es donde comienza mi siesta.
11:00: Yo, como un fulano de la Biblia cuyo nombre no recuerdo (sin ánimo de ofender a los fulanos ni a las Biblias), a la tercera campanada me despierto (ya, aquel traicionó a Jesús 3 veces antes de la campanada... ¡qué más da!). Cojo mi suculento bocata de atún, desenvuelvo el papel albal, lo "reciclo" y me pyrox (chiste de la casa).
11:03: Cuando todos los amigos ya estamos abajo, nos vamos a casa de uno de ellos, que queda cerca, para orinar y beber agua. Sí, podríamos hacer ésto en el propio instituto, pero no tendría tanta gracia. Con un poco suerte (mala XDDDD), puedo escuchar a Tandro gritar, a Ra´decir "Fran Fran Fran Fran Fran Fran Fran" o a JC llamándome "crack" o "muerto", o ambas a la vez. Hay días incluso en los que hago pleno.
11:27: Tras media horita de debate futbolístico/político/AWAAAA, regresamos a la faena de nuevo. JC me volverá a llamar "crack" si no corro para evitarlo.
11:30: Segunda siesta del día. Soñaré con Elsa Pataky, Godzilla o Mickey Mouse. Preferentemente lo primero, pero yo no domino mis sueños. XDDDD.
14:15: Suena el timbre. Hora de partir sin rumbo cierto. Como mi chaqueta (que no se me olvide, que o si no se me cae el cielo encima), mi macuto y me pyrox. Llego junto a mi farolita querida, al rato llega Ra´ diciendo eso de "Fran Fran Fran Fran Fran Fran Fran" y dándome con su superdedo en el hombro acto seguido. Luego llega
mi Skoda Fabia y me voy a mi casa, a jalar, que ya hay gusa...
Y a eso me dedico, básicamente. ¿Vago? Sí, tengo vageza para echarle a los marranos. Pero lo importante hoy en día no es eso...
PD: La información dada puede no ser del todo fiel a la realidad... mejor preguntad a Tandro, y así me ahorro faena...